Soy bibliotecaria desde pequeña los libros me facinaron; las historias de terror, misterio y monstruos eran mi debilidad.

Casualidad oscura del destino nací un 31 de octubre de 1979 que más podía pedir!!. Había leído infinidad de manuscritos antiguos relacionados con la noche de Samhain y los rituales paganos.

Jamás olvidaré aquella noche lluviosa cargada de relámpagos y truenos; me quedé esperando en la biblioteca era imposible irme a casa debido a la brutal tormenta.

De repente observé que alguien entró en medio de ese caos climático. Tenía pinta de mensajero, pero llevaba casco y no veía su cara; dejó un paquete encima de la mesa de recepción y se marchó sin más, me llamó mucho la atención porque no tenía remitente ni receptor, aún así lo abrí.

Era un libro viejo, roto, parecía antiguo pero lo curioso eran los arañazos y las huellas de manos ensangrentadas de niños que había en él.

Al abrirlo solo había escrita una frase que decía: «En la oscuridad convertiré mi alma escribiendo aquí mi nombre».

No pude resistirme y así lo hice, lo escribí en mayúsculas.

Desde aquella noche mi humanidad se perdió, ahora habito en las sombras, desollando los cuerpos, devorando las entrañas, bebiendo sangre de cuerpos degollados, los desgarro con mi propias manos.

Mi sueño se hizo realidad, soy consciente de mis actos monstruosos y no me arrepiento de nada es mi verdadera naturaleza.

Vivo en Irlanda, llega mi día favorito donde soy aún más depredadora; cumplo un año más en la víspera de todos los santos «Noche de brujas».

Lo celebro con este lúgubre ritual.

Me llamo Neewollah.